Historia del dios hermes

Historia del dios hermes

Dioses griegos

Hermes (Mercurio para los romanos), el mensajero de pies ligeros con alas en los talones y gorro simboliza la entrega rápida de flores. Sin embargo, Hermes no era originalmente ni alado ni mensajero, ya que ese papel estaba reservado a la diosa del arco iris Iris*. En cambio, era inteligente, astuto, ladrón y, con su varita para despertar o conciliar el sueño (rhabdos), el hombre de arena original, entre cuyos descendientes se encuentran un importante héroe griego y un ruidoso y divertido dios.

Antes de ser el rey de los dioses, Zeus se casó con Hera, la muy celosa reina del panteón griego, Maia (una hija del Titán Atlas que sostiene el mundo) le dio un hijo, Hermes. A diferencia de muchos de los hijos de Zeus, Hermes no era un semidiós, sino un dios griego de pura cepa.

Al igual que Hércules, Hermes mostró una notable destreza en la infancia. Se escapó de su cuna, salió a la calle y caminó desde el monte Cyllene hasta Pieria, donde encontró el ganado de Apolo. Su instinto natural era robarlo. Incluso tenía un plan inteligente. Primero Hermes les acolchó las patas para amortiguar el sonido, y luego hizo retroceder a cincuenta de ellas, con el fin de confundir la persecución. Se detuvo en el río Alpheios para hacer el primer sacrificio a los dioses. Para ello, Hermes tuvo que inventar el fuego, o al menos cómo encenderlo.

Hermes theoi

Arlene Allan ha trabajado anteriormente sobre Hermes y ahora ha publicado una nueva visión general de la deidad en la serie “Dioses y Héroes del Mundo Antiguo”. El objetivo de Allan es presentar al polifacético y fascinante dios Hermes, el Mercurio romano, y dar una visión general de su amplia recepción desde la época helenística hasta el presente. En las primeras páginas (i-xviii), Allan ofrece útiles listas de autores antiguos, abreviaturas, convenciones, un mapa del Peloponeso y una tabla genealógica.1

En su introducción, Allan señala que Hermes se hizo necesario como intermediario después de que Prometeo se enemistara con Zeus (Hesíodo, Teogonía 535-57) y, por tanto, las líneas de comunión (y comunicación) entre los mortales y los dioses quedaran seriamente dañadas. Hermes es uno de los dioses más antiguos del panteón griego, ya que aparece por primera vez en tablillas inscritas en tres yacimientos de la Edad de Bronce (Pilos, Tebas y Cnosos; hacia el 1100 a.C.). Allan sugiere que el nombre de Hermes podría derivar de “herm” o “herma”, una derivación asumida desde los primeros estudios sobre el origen de los herms”. Sin embargo, diccionarios etimológicos más recientes indican que hay que rechazar esta opinión: el origen del nombre es prehelénico, pero no tenemos más conocimientos sobre la lengua y el significado del término.2 Hermes tiene múltiples epítetos y epíclesis, algunos geográficos, otros genealógicos.3

Apolo dios griego

Hermes (/ˈhɜːrmiːz/; griego: Ἑρμῆς) es una deidad olímpica en la religión y mitología griega antigua. Hermes es considerado el heraldo de los dioses. También se le considera el protector de los heraldos humanos, los viajeros, los ladrones,[4] los mercaderes y los oradores[5][6] Es capaz de moverse rápida y libremente entre los mundos de lo mortal y lo divino, ayudado por sus sandalias aladas. Hermes desempeña el papel de psicopompo o “guía de almas”, un conductor de almas hacia el más allá[7][8].

En el mito, Hermes funcionaba como emisario y mensajero de los dioses,[9] y a menudo era presentado como hijo de Zeus y Maia, la Pléyade. Se le considera “el embaucador divino”[10], y el Himno homérico a Hermes es el relato más conocido[11].

Sus atributos y símbolos incluyen la herma, el gallo, la tortuga, la cartera o bolsa, la talaria (sandalias aladas) y el casco alado o petasos simples, así como la palmera, la cabra, el número cuatro, varias clases de peces y el incienso[12]. [Sin embargo, su símbolo principal es el caduceo, un bastón alado entrelazado con dos serpientes copulando y tallas de los demás dioses[13] Sus atributos habían influido anteriormente en el anterior dios etrusco Turms, nombre tomado del griego “herma”[14].

Todos los dioses

Hermes era el dios griego de los viajeros, los atletas, los ladrones, el mensajero de los dioses y el guía de las almas de los muertos al inframundo. Era el segundo dios olímpico más joven, nacido de la unión entre Zeus y la pléyade Maia. Hermes también aparece con frecuencia como un embaucador, capaz de burlar a los otros dioses, ya sea para el beneficio de la humanidad o para su propia diversión y satisfacción personal.

El mensajero de los dioses era hijo de Zeus y de Maia, una ninfa del mar, que lo dio a luz en una cueva del monte Cileno. Por eso recibió el nombre de “Atlántidas”, ya que su madre era una de las siete hijas de Atlas, jefe de los Titanes.

En las representaciones artísticas, Hermes solía ser representado como un dios joven, atlético e imberbe, que llevaba un sombrero alado y botas, además de una varita mágica. Otras veces se le representaba en su carácter pastoral, llevando una oveja sobre los hombros.

Estaba dotado de una velocidad extraordinaria, y era además un orador dotado, que actuaba como mediador entre los dioses y los mortales. Gracias a sus espléndidos rasgos diplomáticos, fue ampliamente aceptado como patrón de la retórica y las lenguas.

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